Hasta dónde llegaremos en la UASD.

Durante años, muchas han sido las denuncias que han sido vertidas respecto al manejo que las autoridades universitarias han dado a los pocos recursos con los que esta cuenta para “cumplir” y atender las necesidades de la alta casa de estudios.

Han sido múltiples las denuncias presentadas en torno a la contratación desproporcionada de personal administrativo en la UASD, sin siquiera tomar en cuenta las repercusiones que estas pudieran tener para la academia y la carencia que aun viene arrastrando que entorpece de una u otra forma las funciones de la institución.

Un buen administrador de una institución pública o privada es aquel que sabe administrar los recursos escasos y humanos que posee; y las autoridades de la UASD, en la cotidianidad del ejercicio del “poder” nos han demostrado desconocimiento de esto.

Muchas han sido las luchas y las demandas que la familia universitaria ha llevado a cabo para abogar frente a gobiernos que no han “cumplido” con la asignación del 5% para la UASD, sin perder el foco, concentrado en sus objetivos. Hoy, es una pena que aquella justa lucha para la UASD haya cambiado de rumbo y objetivos.

Ayer el gobierno reconoció las carencias de la UASD y sus necesidad de un mejor y mayor presupuesto. El aumento de unos 1,300 millones de pesos al presupuesto de la institución es una muestra fehaciente de que desde el gobierno se cree en la inversión en la educación superior, pero el despilfarro al que nos tienen acostumbrados las autoridades en la UASD y la más reciente lucha por un aumento salarial de los gremios demuestra que aún no hemos madurado lo suficiente, no comprendemos el sentido de la pertinencia de invertir en lo que beneficia a todos y no unos cuantos.

“Las luchas sociales, son manifestaciones de la población en aras de un objetivo de bienestar gremial o multitudinario”, y creemos que las mismas serán justas en la misma medida en que las mismas ayuden a mejorar no solo las condiciones de unos, sino de todos.

En la UASD todos somos culpables. Hoy nadie puede juzgar a los profesores por sus “justas” demandas. Las autoridades carecen hoy de toda “autoridad” para reclamarles a los mismos que retomen sus aulas, cuando son estas las principales responsables del desorden financiera que desde hace años viene acumulando la institución de educación superior estatal.

En la UASD todos somos culpables, pues hoy contamos con autoridades que han despilfarrado los pocos chelitos que ingresan a la UASD y han convertido la nómina de servidores administrativos en el desorden y sobrepoblación más grande de la institución, más grande aún que la sobrepoblación de estudiantes en las aulas.

En la UASD todos somos culpables, hemos olvidado que una institución académica no debe ser dirigida “políticamente”, a sus autoridades se le olvidó su condición de académicos, olvidaron la misión y visión, la esencia de la UASD y su significado para la sociedad dominicana.

En la UASD todos somos culpables. Hoy no podemos demandar de los profesores PRUDENCIA y RACIONALIDAD cuando sin prudencia y racionalidad las autoridades despilfarran lo poco que recibe la UASD.

Los conflictos en la UASD no son nuevos y si las autoridades no manejan con responsabilidad, inteligencia y sin confrontación el conflicto estamos en riesgo de entrar en una crisis mucho peor que la del 2001. Hoy son los profesores y empleados demandando de las autoridades un aumento salarial y una seguridad social justa, mañana quizás sean los estudiantes quienes decidan hacer lo propio en demanda de retornar a la docencia en la UASD, y todo el mundo sabe en qué desencadenan hoy las “luchas” estudiantiles que son llevadas a cabo.

A qué jugamos hoy en día en la UASD. Todos podemos ser culpables, más no todos queremos ser partícipe, cómplice o víctimas del derrotero por venir. La esencia y fuerza motora de la institución, sus estudiantes, no se deben provocar.

En la UASD hoy falta de todo, no solo autoridad, en la UASD falta PRUDENCIA y RACIONALIDAD, pero sobre todo, falta UNIDAD, no para mejorar nuestras vidas, sino para mejorar la UASD.

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